Tengo
una amiga que dice que los indies son una secta. Que si no vistes como
ellos “te echan” del grupo. ¿Pero no es precisamente eso lo que se pretende
evitar? ¿No celebran la diversidad, la heterogeneridad, el “yo soy así y tú no,
y nos da igual”? El término proviene obviamente de “independent”, y nació
referido principalmente a la música, sobre todo para diferenciar las bandas
comerciales(mainstream) de las otras, aunque se ha extendido a todos los
ámbitos culturales: cine, literatura, moda...
Claro,
que hoy lo indie está de moda. Y entonces se produce una curiosa
paradoja. Cuando el icono del nuevo indie es una chica conocida como
Zooey Deschannel, uno no sabe a qué atenerse. ¿Lo es, no lo es...?
Ahí
está la broma que siempre se hace: cuando un grupo comienza a ser conocido, sus
antiguos fans echan pestes. Está pasando ahora con un gigante como The Killers;
los que seguían a la banda cuando sacó al mercado Hot Fuss y Sam´s
Town(su álbum más alabado hasta la fecha) han sufrido una decepción con el
nuevo, Battle Born. Sin embargo, el propio grupo declara a la revista
Mondo Sonoro: “Cuando éramos indies para ellos, nosotros ya estábamos soñando
con el rock de estudio”. Demasiado prejuicio, quizá. Ya ha pasado con otros
grupos de la escena independiente, como Arctic Monkeys o Muse, que ya no lo son
tanto.
Como en
todas las tribus urbanas, la característica diferencial está siempre en la
ropa. La moda retro ha favorecido esa identificación: las tiendas vintage se
nutren de este nuevo espíritu, los festivales están más en boga que nunca,
acompañados de su característico look, y en música, los clásicos se escuchan
como nunca, desde Bob Dylan hasta los Guns n Roses, pasando por los Beatles. De
hecho, sin ir más lejos, en Madrid cada vez hay más tiendas de este tipo, más
tiendas de vinilos, más clubes y bares revisitados con buena música, y hasta
con barrio propio, el clásico Malasaña.
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