medio en Alemania, mes y medio en México(...), dos semanas en Dinamarca, dos semanas en
Suecia, dos semanas en Australia(...), las montañas de tiempo que has dedicado a ir en aviones,
autobuses, trenes y coches(...), el aburrimiento de esperar a que anuncien tu vuelo en los
aeropuertos(...), como si el hecho de tu propia existencia se te fuera escapando poco a poco, pero
tal es el precio que pagas por salir de casa, y mientras continúes viajando, esa ninguna parte que seencuentra entre el aquí de casa y el allí de algún sitio seguirá siendo uno de los lugares en donde
vives".
Paul Auster, Diario de invierno





No hay comentarios:
Publicar un comentario